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Si bien este nuevo estilo de vida parece ser un cambio positivo, puede resultar peligroso si se piensa que dentro del ámbito de los countries nunca existirán situaciones riesgosas a prevenir.
La gran dificultad radica en que los anticuerpos que el resto de los individuos desarrollan en la ciudad, en la agresiva convivencia diaria entre los automóviles y las personas, para los habitantes de los countries pueden estar algo adormecidos, por pensamientos supuestos de que dentro de un entorno cerrado no existirán riesgos.
La realidad en muchos casos es algo distinta. Accidentes que se han investigado, muy graves y producto de que las normas lógicas de circulación no son debidamente respetadas por los habitantes de los countries, confirman esta situación.
En muchos de estos sitios las visitas o servicios que ingresan no son debidamente informados acerca de las normas de circulación, lo que genera imprudencias poniendo en riesgo tanto a los habitantes del barrio como a los visitantes.
La seguridad vial en countries y barrios cerrados debe ser planteada desde un ángulo distinto que en la vía publica. En la mayoría de estas urbanizaciones no hay veredas. Entonces la calle es compartida por vehículos, ciclistas y peatones.
El principal problema que se plantea en materia de seguridad vial en las urbanizaciones privadas (countries y barrios cerrados) es la cultura ya establecida, que en algunos casos se usa como argumento de venta, de que los chicos pueden hacer uso de las calles como si éstas fueran una extensión de sus jardines.
Grave error. La calle es calle, por allí circulan vehículos, y como en todo, algunos lo hacen con responsabilidad y otros no. Es común ver niños menores de 10 años solos en pequeñas bicicletas o triciclos circulando por el medio de la calzada o jugando en las bajadas de las casas a la calle.
Esta cultura, sumada a la irresponsabilidad de algunos conductores, más la aplicación de medidas preventivas obsoletas, y en algunos casos peligrosas, son el caldo de cultivo de gravísimos accidentes. Por eso hay muchas variables a tener en cuenta cuando se piensa, en serio, en seguridad vial para countries o barrios cerrados.
Son muchas las medidas que pueden tomarse para evitar accidentes y vivir un poco más tranquilos.
Medidas preventivas: forestación inteligente, vallas bajas, dejar de lado las cunetas y los lomos de burro ya que castigan a todos (incluso a los que cumplen, y a quienes sí justifican su apuro como las ambulancias, bomberos o personal de seguridad).
Seguridad electrónica preventiva: reductores electrónicos de velocidad. Carteles que indican con precisión, y en tiempo real, la velocidad de circulación de un vehículo dándole la posibilidad de que corrija su velocidad en caso de estar excedido.
Velocidad diferente para camiones y vehículos de carga: no es la misma distancia de frenado la que necesita un camión de 8 toneladas que la que necesita un auto moderno para detenerse de 30 km/h a 0.
Control Activo: actualmente se ofrecen servicios de control de velocidad y otras contravenciones como los radares fotográficos móviles.
Éstos obtienen comprobantes irrefutables con tecnología certificada por el INTI (Instituto Nacional de Tecnología Industrial) de la existencia de la falta, dándole a las autoridades del country o barrio los elementos para la aplicación de sanciones según su reglamentación interna.
A través de este sistema los operadores pueden detectar a un vehículo a más de 1000 metros, para esto se colocan en los lugares claves de la urbanización y en los horarios que ésta considere que es necesario cubrir. Los residentes que son detectados, reciben una sanción según la reglamentación que tenga el consorcio.
Los visitantes se registran en la entrada y declaran a dónde se dirigen, en caso de ser detectados por el sistema, la responsabilidad de la falta será del residente que autorizó el ingreso del infractor.
Pero en tanto y en cuanto en la Argentina sigamos manteniendo el lamentable record de accidentes de tránsito, estas medidas serán de carácter indispensable y la realidad del tránsito en las urbanizaciones privadas no está ajena a esta problemática. |